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airesAdemás de las redes sociales, uno de los lugares a donde los jóvenes les gusta reunirse es en los parques, en San Salvador un grupo de jóvenes está haciendo un tipo de ejercicio al aire libre, que sorprende y desafía.

 

El cuerpo humano es una creación maravillosa, capaz de amoldarse a su entorno y de casi volar sin alas.

Alcanzar sus límites mentales y físicos es la meta de quienes alrededor del mundo, incluyendo a El Salvador, practican "Parkour".

Erik Argueta, "Parkour, lo que hacemos es que tomamos los ambientes y los convertimos en nuestro parque de juegos".

Parkour es el arte de desplazarse de manera rápida y segura en cualquier entorno, superando los obstáculos del recorrido. Está disciplina que nació en Francia como entrenamiento militar, busca fortaleza física y mental para responder ante una emergencia, como salir de un edificio en llamas o huir de un atacante.

Miguel Salmerón, "La idea del Parkour no es solo divertirte, sino prepararte para en algún momento, si tuvieses peligro, poder salvarte tu o salvar a las personas que están a tu alrededor".

Una variante del parkour es el "free running" que incorpora acrobacias y movimientos derivados de la gimnasia.

Giulliano es un joven alemán que lo practica desde hace 6 años. Cuando vino a El Salvador como parte de un intercambio estudiantil, lo primero que hizo fue buscar al grupo local.

Giulliano Dollo, "En el núcleo es lo mismo, toda es una familia grande, pero las personalidades son lo que lo hacen diferente e interesante".

Miguel Salmerón es pionero del parkour en El Salvador, y explica que llegar a dominar estos saltos, desplazamientos, giros y caídas requiere de mucho entrenamiento y prudencia.

"Decidirte, concentrarte y dominar tus miedos y hacerlo".

El parkour es una disciplina simple, que requiere solo de vestuario cómodo y un escenario natural o urbano retador.

"Este es un gran ejercicio, de hecho es de alto impacto, deporte extremo con mucho riesgo y con el cual tienes que estar bien concentrado con lo que haces".

Quienes lo practican, como Erik Argueta, afirman haber experimentado una transformación personal y que cada nueva maniobra es un recordatorio de la maravillosa creación que es el cuerpo humano.

"Recuerden que tienen su cuerpo, su cuerpo es un templo, entonces deben de protegerlo y fortalecerlo. Es un regalo, entonces aprovecharlo".