La plenitud de la vida
Buscador
Club 700 Hoy en Enlace
- Nuevas esperanzas y un futuro mejor
- Jon Montalban - Regresando al camino
- Héctor Hermosillo – Consejos para padres
- La buena salud de Michel
- Superando el pensamiento salvaje
Norma Castellanos vivió una infancia marcada por el abandono y la desolación. Esto la llevó a crisis depresivas y un descuido de su propia vida y autoestima.
Disfrute de la entrevista realizada a Jon Montalban, una persona que desde niño le apasionó la música, tanto que fue considerado para una nominación a un Grammy Latino.
Héctor Hermosillo comparte con nosotros consejos acerca de la preciosa oportunidad que tenemos los papás de moldear la vida de nuestros pequeñitos y el breve tiempo que están con nosotros. ¿Cómo debemos de aprovechar esa oportunidad?
Michel y su madre Ericka pasaron momentos de angustia cuando él se enfermó, hasta que Operación Bendición le dió los medicamentos que ellos tanto necesitaban.
"No sé porque continuas adorando y clamando al Señor”, dice la voz impaciente. “Dios no te ama. Si lo hiciera, te bendeciría con hijos. Seguramente pecaste mucho para ser estéril, y no te estás volviendo más joven”.
VER MAS...
Silvano Espíndola: Mi sueño como todo chico argentino… quiere ser jugador de fútbol profesional. Yo pateaba todo lo que me ponían por delante ya los cuatro años me regalaban sino pelotas, así que estaba muy decidido en lo que quería.
Mi papá era un loco del fútbol, me entrenaba, recuerdo que me ponía a patear contra un alambrado, me paraba yo era derecho y me ponía a patear con la zurda
Y desde los ocho años que ingrese a Argentinos Juniors, en los Cebollitas. Era más que un sueño, una meta, algo muy concreto, se podía dar y trabaje por eso.
Debute en primera apenas había cumplido 17 años, en el 79. Cuando llego la citación, era como el sueño del pibe, verdad, porque todos llorábamos, mi mamá lloraba, llorábamos todos porque había llegado el día. Fue increíble… fue algo, algo increíble, pero siempre uno quiere más, llegas ahí, y una vez que te solidificas, bueno, ahora estoy acá, ya esta, pero quiero más.
Cuando me convocan a la selección juvenil, claro una emoción increíble porque también era como el sueño, o sea, la camiseta, la celeste y blanca era un sueño.
Entramos al vestuario y nos quedamos todos en silencio porque estaban en el banco, estaban todos puestos, todo con lo que íbamos a jugar, los números pero estaba la camiseta la celeste y blanca arriba de cada montoncito, guau se nos puso la piel de gallina. Se armó un equipo, un equipo tremendo.
Y de la selección juvenil, Silvano Espíndola siguió avanzando hasta jugar en la selección argentina, junto a jugadores como Diego Maradona.
Cuando yo llego a la selección es como cumplir otro sueño, entonces uno dice, “bueno, ya llegué, ahora ya estoy feliz, pero no, es como que siempre te falta algo, no se como explicar eso, como que no se puede explicar con palabras y lo vive cada uno de los que están ahí, entonces quieres algo más, entonces ahí yo ya tenía la otra meta que era asegurar a mi familia económicamente y eso se lograba a través de una transferencia al exterior.
Un club de Colombia compra el pase de Silvano y una nueva etapa comienza en su vida.
A los 21 años tener el futuro económico asegurado, tuyo y de tu familia, haber logrado muchas cosas y tener todavía un mundo por delante, lo disfrute.
Los problemas en el futbol mió eran cuando estaba solo, porque ahí aparecían los vacíos, me ponía música, me ponía a mirar las montañas y me ponía a llorar y yo decía, “¿qué es lo que me pasa? Estoy loco. O sea tengo todo lo que quiero, me pagan por hacer lo que me gusta, tengo mi futuro asegurado a los 21 años, estoy loco, yo necesito ayuda”, pero no podía pedir ayuda tampoco porque tenia una imagen que cuidar, mira el complique que es esto, de las personas que a veces son personas publicas. Les importa más cuidar la imagen, que verdaderamente ser felices.
Silvano siguió su carrera futbolística cuidando esa imagen hasta que un amigo le hablo de Dios
Le digo, “no yo creo en Dios a mi manera, quédate tranquilo, vos cree a tu manera yo creo a mi manera nos respetamos”, otra vez volvió y me dijo: “Silva, vamos te invito al grupo de oración”, ¿y yo porque voy a ir? Me dice, “veni que te va a gustar”. Yo fui con una curiosidad, y llegué y al final de todo empezó a decir algo, como a describir lo que yo estaba sintiendo, porque yo desde que entre a ese lugar sentía como paz, algo que no tenia, algo que me faltaba ¿Qué es lo que hay?
Si lo que yo siento sale de esta gente yo lo quiero tener, ¿pero qué es? Porque me gustaba y este señor que hablo al final dijo: Esto que ustedes están sintiendo, esa es la presencia de Dios y la pueden llevar adonde quieran, a través de Jesucristo, lo único que tienen que hacer abrirle su corazón a Jesús, invitarle a que entre en su corazón, que perdone todos sus pecados y Él se encarga del resto, me arrodille y ese día recuero que mientras le decía: “Señor, te doy mi vida, entra en mi corazón, haz de mi la persona que tu quieres que yo sea”. En mi mente yo decía, “Yo no se lo que vas a cambiar porque en mi vida esta todo bien”.
Silvano regresa de esa reunión sin esperar lo que sucedería esa noche
Estaba solo en la habitación y otra vez como esa cosa que me agarraba de depresión cuando estaba solo. Era como una nube así que me envolvía hasta que me atrapaba y bueno yo pasaba una o dos horas llorando sin saber porque y después se me pasaba, me dormía y ya. Y otra vez como que la nube empezó a acercarse, acercarse y yo solamente cerré los ojos, me quede quieto y empecé como a sentir como que no entre en un hueco, no me puse a llorar y no lo entendía, no lo entendía pero la depresión se había ido. Me di cuenta que ahí mi vida había empezado a cambiar de verdad.
Dios no solo había llenado aquel vacío interior sino que también transformo su vida.
A los diez días de haber entregado mi vida al Señor, un compañero se me acerca y me dice, “¿Pibe qué te pasa? No nada, porqué, “vos no sos el mismo”, por que ¿qué hago de diferente? “No te quieres agarrar a trompadas con nosotros, no estas insultando, no te desesperas, ¿que te pasa?” Entonces ahí yo le conté. Estoy yendo a un grupo de oración y me siento bien. Seria lindo que vos me acompañaras. Y el después me acompañó y también se convirtió al Señor, por ver lo que Dios había hecho en mi vida.
Mi vida es completa, porque tengo una familia hermosa, tengo hijos espectaculares, cinco, tengo una esposa espectacular, la mejor, vivo en un lugar hermoso, hago lo que me gusta.
Silvano ha encontrado en Dios la plenitud de su vida. Cuando Jesús entra a tu corazón ya no hay lugar para nadie más.
| < Anterior | Siguiente > |
|---|

Comentarios
Si estas en Bogota, me gustaria que mi hija conociera mas de Dios o si estas en USA, o si me puedes enviar a mi mail.
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.