Buscador

Club 700 Hoy en Enlace

historiaNorma Castellanos vivió una infancia marcada por el abandono y la desolación. Esto la llevó a crisis depresivas y un descuido de su propia vida y autoestima.

VER MAS...

invitadoDisfrute de la entrevista realizada a Jon Montalban, una persona que desde niño le apasionó la música, tanto que fue considerado para una nominación a un Grammy Latino.

VER MAS...

hectorHéctor Hermosillo comparte con nosotros consejos acerca de la preciosa oportunidad que tenemos los papás de moldear la vida de nuestros pequeñitos y el breve tiempo que están con nosotros. ¿Cómo debemos de aprovechar esa oportunidad?

VER MAS...

obMichel y su madre Ericka pasaron momentos de angustia cuando él se enfermó, hasta que Operación Bendición le dió los medicamentos que ellos tanto necesitaban.

VER MAS...
articulo"No sé porque continuas adorando y clamando al Señor”, dice la voz impaciente. “Dios no te ama. Si lo hiciera, te bendeciría con hijos. Seguramente pecaste mucho para ser estéril, y no te estás volviendo más joven”. VER MAS...

Corriendo por la vida

Valoración de los usuarios: / 3
PobreEl mejor 

Gilbert Tuhanbonye es uno de los mejores instructores de pista de Texas. Más de 200 corredores al día entrenan con “Las gazelas de Gilbert”. Es una de los corredores más rápidos de su país, Burundi. De hecho, entrenó para las olimpiadas del 2008. Nunca se imaginarían que hace unos años, él tuvo que correr por su vida debido a su tribu. Gilbert es un Tutsi.

Imagínenselo corriendo en la oscuridad con quemaduras de tercer grado desde el cuello hasta sus pies, seguido por unos cincuenta hombres armados con esto. Cuando tenia 17 años Melchior Ndadaye, un hutu, fue electo presidente de Burundi. Poco después, fue asesinado por soldados tutsi. A la mañana siguiente, Gilbert vio a su amigo Seberin camino a la escuela y se sorprendió cuando éste lo amenazó.

Gilbert: Te voy a cortar el cuello. dije, “¿por qué?” “mataron al presidente. Lo asesinaron los tutsis. Y morirás tú”.

Y se reunieron más hutus. Se pusieron agresivos. Gilbert supo que él y sus amigos tutsi tenían que huir.

Gilbert: Y salí corriendo. A los que me siguieron pensando que escaparían, los mutilaron. Nos agarraron y obligaron a volver a la escuela. Mientras regresábamos, les cortaban dedos, cortaban las orejas, les pegaban en el cuello.

Gilbert y sus compañeros tutsi, fueron atados con una soga.

Gilbert: El punto era que me era imposible escapar. Mi amigo, oí una voz, “nada te pasará a ti”.

Los hutus obligaron a Gilbert y a sus compañeros a desnudarse. Luego, los llevaron a un edificio donde serían quemados vivos.

Gilbert: Llegamos al edificio desnudos, todos sin ropa. Nos dijeron que escogiéramos: “¿quieren morir en el fuego o morir afuera? Los haremos pedazos. Les cortaremos las piernas, todo”.

Gilbert vio como un hutu mataba a un amigo suyo con un machete.

Gilbert: Lo cortaron en pedazos y me asusté. Mientras lo cortaban yo salte adentro y al saltar oí una voz, “entra”, sabía que iban a incendiar el edificio, pero yo entré. Una vez dentro empezaron a enojarse - y ¡bum! Encendieron el edificio.

Permaneció en el fuego durante horas.

Gilbert: Todos se morían. Veía a mi amigo, está muerto. Ahora voy a tener que decírselo a los padres. Conozco a esa persona; se lo diré a los padres. Todo aquello me volvía loco porque yo contaba a las personas y se acercaba mi turno. Yo sabía que iba a morir.

Gilbert se cubrió con los huesos de sus compañeros quemados. Aunque su cuerpo se quemaba se mantuvo ahí esperando que no lo vieran. Entonces…

Gilbert: Oí una voz, la voz fue muy fuerte. “Nada te pasara”.

Él se dio cuenta de que solo había una salida de aquel incendio.

Gilbert: Dios se me apareció esa noche, cuando todos morían y yo mantuve una actitud positiva. El Espíritu Santo me hablaba. “Nada te pasara a ti” y se me ocurrió algo entonces: debo pedir perdón. Sabes, tratas de ver ¿por qué estoy aquí? ¿Por qué en este fuego? Los más lentos no pudieron escapar, yo estoy aquí. ¿Y ahora qué? Todos muriendo y yo vivo. ¿Qué quiere Dios que yo haga? Y solo pedí perdón. Es como recopilarlo todo y llegar a una conclusión. Necesito cambiar mi vida. Necesito dedicarle mi vida a Dios. Y dije, “Dios, tengo muchos pecados, por favor, perdóname”.

En medio del fuego, Gilbert le entregó su vida al Señor, y milagrosamente, una ruta de escape apareció. Una ventana. Agarró el hueso de una chica muerta a su lado, rompió el vidrio y salió.

Gilbert: Piensa en eso. Ellos me esperaban. A todos los que trataran de saltar. Y no me vieron, ellos no me vieron y me estaban esperando y no me vieron. Justo después, debido al buen oxigeno en el aire y estando fuera del edificio, empecé a correr. Corría sin sentir el fuego en mi espalda. Corría con llamas en la espalda. - y me asusté, digo, me dio miedo. Y mientras corría hubo como una reacción ¡Gilbert esta vivo! Gritos por todas partes. Sentía como todos gritaban que yo vivía. ¡Gilbert esta vivo! Yo corría, asustado, con la espalda en fuego. Y en ese punto, pensé, sabes nadie me agarrará.

Finalmente cayó en un hoyo y al otro lado estaban los hutus. Entonces tuvo que decidir: quedarse y morir o luchar. Los hutus lo siguieron, pero él era muy rápido. Y se dividieron dejando a un hombre atrás. Pero se acercó mucho a donde Gilbert se escondía y cayó.

Gilbert: Medía más de 2 metros y pesaba 300 libras. Y por ver una película de Chuck Norris se me ocurrió algo, que nunca, nunca, se me ocurrió y acabé con él. Lo maté y al matarlo yo pensé, “no me siento orgulloso por matar”. Creo que Dios, no debo usar a Dios, me defendí porque lo que pasaba era que él quería matarme, con lanzas, con lo que fuera.

Gilbert pudo llegar al hospital a esconderse y luego fue encontrado por militares que lo llevaron a un lugar seguro. Después de 3 meses de recuperación, aunque con dolor, Gilbert empezó a correr de nuevo. Se ganó una beca en la Universidad Cristiana Abilene en Texas y hoy, esta casado y tiene 2 hijos. Ha escrito un libro y lo podemos ver en la pista cada mañana a las 5 a.m. haciendo lo que hace mejor, entrenándose él y a otros.

Gilbert: No creo que exista yo, Gilbert sin Dios. Lo es todo para mí, es mi vida. Siempre pongo a Dios primero. Ha sido increíble desde que vi lo que Dios hizo en mi vida. En especial cuando nací de nuevo. Lo sigo celebrando. Ahora digo que voy a cumplir 13 años, el 23 de octubre porque esas cosas pasan. Lo llamo una nueva vida. Casi muero y Dios me rescató. Fue volver a nacer, siempre di, “no te rindas, nunca te rindas”. Cuando estés luchando, puede ser que luches por tu salud, con problemas financieros, siempre, siempre busca a Dios. Él abrirá una puerta para ti.

Addthis

Comentarios  

 
0 #1 ricardo chiesa 26-07-2011 18:44
Te felicito por tu esfuerzo y por poner primero a Dios por sobre todas las cosas, tendras una lida vida por delante, llena de sorpresas y alegrias.
Dios te Bendiga
Citar
 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Login Form