Viviendo sin Temor
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Norma Castellanos vivió una infancia marcada por el abandono y la desolación. Esto la llevó a crisis depresivas y un descuido de su propia vida y autoestima.
Disfrute de la entrevista realizada a Jon Montalban, una persona que desde niño le apasionó la música, tanto que fue considerado para una nominación a un Grammy Latino.
Héctor Hermosillo comparte con nosotros consejos acerca de la preciosa oportunidad que tenemos los papás de moldear la vida de nuestros pequeñitos y el breve tiempo que están con nosotros. ¿Cómo debemos de aprovechar esa oportunidad?
Michel y su madre Ericka pasaron momentos de angustia cuando él se enfermó, hasta que Operación Bendición le dió los medicamentos que ellos tanto necesitaban.
"No sé porque continuas adorando y clamando al Señor”, dice la voz impaciente. “Dios no te ama. Si lo hiciera, te bendeciría con hijos. Seguramente pecaste mucho para ser estéril, y no te estás volviendo más joven”.
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Patricia Curry caminaba por las calles del Distrito Federal, en México, con la zozobra de quien presiente una tragedia pisándole los talones.
Patty: Yo la verdad no quería salir y lo tenía que hacer. Estaba insegura en la calle, sentía que venía alguien atrás de mí. Todo el tiempo tenía angustia, o sea yo sentía un terror.
La joven ingeniera en sistemas casi podía percibir el frío del cañón de un arma en su cabeza. Y es que unos meses antes había descubierto lo que se sentía.
Patty: Llego un muchacho con una pistola de mi lado. Me dijo que le abriera el auto, en ese momento llegó otro del lado derecho y empezó a golpear el vidrio donde viene el copiloto. Me bajó la persona que me encañonó y me subió atrás del auto y el otro se subió adelante con él, me dijeron que no los viera, que no hiciera preguntas, que no hiciera nada porque si no me iban a matar.
Durante tres horas, los dos secuestradores recorrieron las calles del Distrito Federal de México con Patricia, aterrada, en el asiento de atrás. Con cada kilómetro, se preguntaba si aquel viaje seria el último.
Patty: Yo iba agachada pensando en lo que me iba a pasar, yo sinceramente pensé que me iban a hacer algo, a violar, a golpear y aventar a algún lugar en donde iban a reconocer mi cuerpo mis papás.
Finalmente, los delincuentes dejaron ir a Patricia con la advertencia de no mirar atrás. Aunque los hampones se fueron, el miedo se quedó con ella.
Patty: Era como vivir en esclavitud, atada a algo, como tener una cuerda que me detenía para seguir adelante y cuando yo daba un paso esa cuerda me halaba hacia atrás. Aunque me daban ganas de decir no voy a trabajar, yo no podía hacerlo porque sabía que al siguiente tampoco iba a ir, ni al siguiente tampoco, ni al siguiente tampoco.
Cada vez que caminaba rumbo a su trabajo, la joven profesional no podía dejar de pensar que alguien más vendría a terminar lo que aquellos dos hombres dejaron pendiente. Ni siquiera en su casa podía estar segura.
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Hasta que un día, su padre fue hospitalizado y Patricia tuvo que armarse de valor para conducir. Para entonces ya había comprado un auto nuevo, pero detrás del volante iban los mismos temores de siempre.
Patty: Iba al hospital a ver a mi papá que lo iban a operar y yo sentía, no tenía paz, ni tranquilidad.
Detuvo su carro y decidió pedirle ayuda a alguien de quien le habían hablado muchas veces…
Patty: Yo le dije señor Jesús te entrego mi vida, mi vida te pertenece, es tuya y no puedo vivir así, tu eres El único que me puede dar la paz que necesito, eres El único que me puede ayudar, yo necesito que me tu vivas en mí. Instantáneamente yo recibí la paz que le pedí, Él me dio más que eso, me dio promesas, me dio seguridad, me dio tranquilidad.
Patty: Yo sentía que Él estaba conmigo y que a pesar de lo que le estaba diciendo Él me estaba tomando en sus brazos y me estaba diciendo ya no llores, yo te voy a dar lo que necesitas.
En poco tiempo, Patricia fue recuperando el valor que necesitaba para seguir con su vida.
Patty: Se siente como un renuevo, si siente como si volviera a nacer, se siente como si de pronto hubiera estado en una pesadilla y abrí los ojos y estoy en el paraíso.
Sus nuevos ánimos la han llevado más allá de las fronteras de México. Ya ha viajado a países como Egipto, Grecia e Israel. El temor no encontró espacio en sus maletas.
Patty: Ahora mi vida no es insegura, mi seguridad es una seguridad que solo Jesucristo me puede dar, yo sé que a donde vaya, yo sé que lo que pasa, en donde esté, lo primero que va, lo primero que hay en ese lugar es Jesucristo.
Patricia Curry tiene hoy el valor que necesita para recibir las bendiciones que Dios ha planeado para ella.
Patty: El propósito en mi vida no es vivir ni con temor ni angustiada.
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Comentarios
Lamento mucho lo que pasaste... me conforta que has remontado esa horrible experiencia... te mando un abrazo y sigue abrazada a tu fe...
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