Enfrentando las desilusiones
Buscador
Club 700 Hoy en Enlace
- Toda Esperanza
- Wanda Rolón – No moriré
- Delicias Latinoamérica “Empanadas Chuao”
- El estrés que pasa desapercibido
Milagros Castañeda perdió toda esperanza de llevar una vida normal, estaba sola y necesitaba desesperadamente que alguien le tendiera la mano. ¿Cómo iba a saber que la ayuda vendría de personas a quienes nunca había visto?
VER MAS...
Cuando pasaba por el mejor momento de su vida, a Wanda Rolón, en Puerto Rico, le diagnosticaron una terrible enfermedad. Ella siguió todos los tratamientos al pie de la letra, pero esto no era suficiente para salvar su vida.
VER MAS...
Chuao, pueblo costeño venezolano, ofrece preciosos paisajes, gente cordial, y por supuesto, deliciosa comida. El señor Octavio Chaves, mejor conocido como Chipilín, es uno de los cocineros de Chuao.
VER MAS...
El estrés y la forma de manejarlo son preocupaciones crecientes en el ambiente laboral actual. Disminuya la productividad de la labor, afecta nuestra salud, nos distrae e influye en el reflejo de la empresa.
Alejandro: Aquella niña con quien solíamos jugar fútbol, de pequeños había crecido, estaba más guapa entonces, ahora yo la veía con otros ojos…
Mirna: Tuvimos un noviazgo de cuatro años con Alejandro.
Alejandro: Cuando yo me casé, trabajaba en una corporación multinacional.
Mirna: Y como económicamente estábamos en una buena posición, nos consideramos auto suficientes. Yo salí embarazada y era un bebé deseado, y fue un embarazo normal.
Alejandro: Mirna como madre se preparó. Tejía hacia cositas para el niño, para su cuna.
Mirna: No tuve dificultades en todo el embarazo, pero llegó el momento del parto, y allí fue el cambio en nuestra vida.
Después del nacimiento, el sufrimiento fetal que el niño tuvo le provocó un derrame cerebral, que hizo que el niño quedara ciego, cuadraplégico y mudo.
Alejandro: Yo comprendía la magnitud de lo que me estaban hablando, pero era una experiencia tremenda, por cuanto no podía entender porque nos sucedía esto a nosotros, cuando alrededor mío nuestros amigos habían tenido sus hijos sin ningún problema. Pero, luego nos fuimos dando cuenta de la situación, que había sido una falla del médico.
Mirna: Sentía mucho, resentimiento.
Alejandro: La veía sufrir, yo sufría también como padre. Sufríamos juntos. Pensé, quizás cosas muy feas, como tomar venganza contra esta persona.
Mirna: Nos fueron a visitar un montón de amigos, a ver que había sucedido con el niño. Pero la visita de este amigo fue bien especial, fue la única persona que oró por nosotros. Invitaron a Alejandro que fuéramos a un grupo, a un grupo de oración.
Alejandro: Yo tenía prejuicios, pensaba que era un grupo religioso y yo no necesitaba religión, yo en ese momento quería salir de mi problema de mi frustración, enfrentar mi realidad, quizás como lo solía hace antes, en cualquier problema no, con los amigos, de farra, con el trago y no entendía.
Pero por educación quizás, acepte la invitación de él.Mirna: Empezamos a asistir a este grupo. A conocer más de la Palabra. Porque yo me preguntaba, y porqué a mi, porque me pasó esto a mi, si yo soy buena… Tuvimos el grupo en casa, y es una de las noches que lo teníamos cada semana, una pareja del grupo se quedó con nosotros al final del grupo.
Alejandro: Nos invitaron a orar y nos dijeron que podíamos orar nosotros solos; esa noche cuando subimos a nuestro aposento, nuestra recamara y pusimos a Manuel Alejandro en la cama y nos arrodillamos a orar.
Mirna: Y pedimos a Dios que nos perdonara, que lo invitábamos a que entrara en nuestra vida, y que fuera el Señor de nuestra vida.
Alejandro: Entendí como yo necesitaba de un Salvador.
Mirna: Decidimos recibir a Cristo y fue la mejor decisión de nuestra vida.
Alejandro: Me sentí bien. Fue una noche muy especial.
Mirna: Mis sentimientos hacia el doctor fueron cambiando transformándose a través de la palabra de Dios.
Alejandro: Lo que yo pensaba del médico fue cambiando, porque, aún cuando al principio sentía cólera, sentía ira por el médico, como un profesional. Llegó hasta el punto de verbalmente orar y pedirle al Señor perdón por lo que había sentido por el médico y perdonarlo al médico.
Mirna: Con el transcurso del tiempo, Dios puso paz en mi corazón y me enseño a amar a Manuel Alejandro, sin esperar nada a cambio.
Alejandro: Cuando partió hubo un gran pesar en nosotros, de hecho partió un día del padre, en mis brazos.
Mirna: Entre mi hijo, entre Manuel Alejandro y nuestra primera hija pasaron cuatro años. Dentro de esos cuatro años Dios estuvo formando nuestro carácter.
Alejandro: Cuando llegó ese momento especial de su nacimiento, todas aquellas dudas, y ¿cómo vendrá esta niña?, ¿qué habrá pasado en esa sala de parto?, ¿vendrá con todos sus deditos?, ¿verá?, ¿irá a caminar?, ¿irá a hablar? Para mi fue algo increíble. Y cuando corren la cortina y me presentan, ¡ahí esta Alejandra!, me dicen ¡está bien!, esta enterita, esta sana. Muy especial, gratitud grande para el Señor.
Mirna: Tenemos tres hijas, Alejandra que tiene 20 años, Andrea que tiene 18 años y Michelle que tiene 16 años.
Alejandro: Ahora enfrentamos las desilusiones, las pruebas, los problemas, los fracasos, de forma distinta, de forma muy distinta.
| < Anterior | Siguiente > |
|---|

Comentarios
Sigan adelante, Dios les bendiga
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.