La segunda oportunidad
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Norma Castellanos vivió una infancia marcada por el abandono y la desolación. Esto la llevó a crisis depresivas y un descuido de su propia vida y autoestima.
Disfrute de la entrevista realizada a Jon Montalban, una persona que desde niño le apasionó la música, tanto que fue considerado para una nominación a un Grammy Latino.
Héctor Hermosillo comparte con nosotros consejos acerca de la preciosa oportunidad que tenemos los papás de moldear la vida de nuestros pequeñitos y el breve tiempo que están con nosotros. ¿Cómo debemos de aprovechar esa oportunidad?
Michel y su madre Ericka pasaron momentos de angustia cuando él se enfermó, hasta que Operación Bendición le dió los medicamentos que ellos tanto necesitaban.
"No sé porque continuas adorando y clamando al Señor”, dice la voz impaciente. “Dios no te ama. Si lo hiciera, te bendeciría con hijos. Seguramente pecaste mucho para ser estéril, y no te estás volviendo más joven”.
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José Ángel se convirtió en la esa clase de persona que no tenía amor para nadie.
A la edad de un año, su familia se mudo de Puerto Rico al Bronx, New York. Sus padres se querían mucho, por lo que creció en un buen ambiente familiar, pero desde una temprana edad, José Ángel debió enfrentar la presión de grupo en su escuela.
Así que tuvo que meterse a ser uno de ellos para sobrevivir. A los 14 años, ya consumía habitualmente marihuana, tomaba alcohol y fumaba. Luego siguieron la cocaína y la heroína. Y todo incrementó cuando su padre decidió irse de la casa.
Entonces como no tenía a su padre que diera esa disciplina, abusó de la confianza de su mamá y pasaba hasta tres días en la calle con los amigos.
Pero ese estilo de vida empezó a dejar su huella en José Ángel. Se robó la primera cartera cuando tenía 16 años, por lo que fue por primera vez a la cárcel a los 16 años.
Y así pasaron treinta años de cárcel en cárcel, adicto a las drogas y el alcohol y parecía que José Ángel se quedaría esclavo a su adicción. Sin embargo, había una persona que esperaba un cambio en él, y no se daba por vencida, su madre, quien todos los días oraba.
Sin embargo, aunque las ganas de José Ángel por cambiar empezaron a hacerse presente, la mente y el corazón era los mismos de antes, llenos de problemas e incluso lo estaban buscando para matarlo, y de nuevo a caer preso otra vez. Todo parecía indicar que su vida no cambiaría de rumbo.
Estando solo una noche en su cuarto, se drogó y en esa sensación se puso a contemplar la situación para darse cuenta que había llegado al extremo con su cuerpo desapareciendo y sus brazos sin venas
Aún su madre no lo reconoció porque lucía como un anciano ya muy desgastado.
Así fue como José Ángel estaba finalmente dispuesto a enfrentar su triste realidad.
Se tiró de rodillas y clamó a Dios, ahí se escuchó una voz que le pidió por arrepentimiento y confesión de los pecados. Al terminar, hizo un trato con Dios al pedirle una nueva vida para que lo sacara de donde estaba sumergido, y que lo llenara de esperanza y gozo, Dios cumplió su parte.
José Ángel se mudó con su madre a otro estado, y de la mano de Jesús entró en un proceso para romper con la adicción a la heroína. Ya han pasado desde que dejó todos los vicios, y ahora tiene un trabajo. Ya es un hombre nuevo, a quien Dios le dio la segunda oportunidad a vivir.
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