perdonar-la-infidelidad

¿Crees que sea posible perdonar la infidelidad? Lucila de Medina, en Ecuador, tuvo que hacerse esa pregunta cuando descubrió que su esposo se había involucrado con otra mujer. Su matrimonio tambaleaba, su esperanza estaba casi perdida, pero encontró la respuesta justo a tiempo.

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Carlos Lomeli

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PobreEl mejor 

historiaCarlos Lomeli es un joven abogado mexicano que decide emigrar a Estados Unidos junto a su novia, gracias al ofrecimiento de su padre. Tres días antes de viajar y gracias a algunas relaciones que tenía en la delegación, se casa con su novia y emprende su viaje a la ciudad de Chicago.

Sin hablar inglés, sin reconocimiento de ningún título y tratado como un simple obrero como cualquier otro, Carlos logró consolidarse económicamente, pero la abundancia le trajo otras consecuencias.

Su corazón empezó a desviarse, comenzó a usar cada vez más las tarjetas de crédito pues creía que con su salario era capaz de cubrir las deudas y evitar discusiones con su esposa. Las peleas más frecuentes eran con referencia a sus constantes salidas y su afición a la bebida, a lo cual Carlos contestaba, “si no te falta a ti nada, no trabajas, tienes carro, tienes casa, tienes comida, tienes ropa, ¿qué te hace falta?” Él pensaba que ella estaba loca.

Un día Carlos encuentra un folleto por debajo de la puerta. Era una invitación a una iglesia. Tratando de evadir la invitación y luego de leerla rápidamente, se la entrega a su esposa. Durante quince días su esposa trató de convencerlo para que asistieran, hasta que un día… “esa mañana discutimos tanto que le dije: ¿sabes qué?, te voy a llevar, te voy a dejar allí y yo me voy a ir”.

Aunque la intención inicial de Carlos era solamente dejar a su esposa en el lugar, ese día decidió bajarse del vehículo y acompañarla, con esto pensó tranquilizar las tensiones que estaban viviendo.

La siguiente semana el pastor de la iglesia habló de Eclesiastes 3, de la historia de Salomón, y de cómo el ser humano ponía su corazón en las cosas de este mundo, en la vanidad. Carlos se sintió identificado y decide seguir asistiendo a las reuniones para encontrar lo que realmente necesita sin embargo continuó con su adicción a la bebida.

Después de una comida y algunos tragos de cerveza y tequila, se subió a su camión, pensando que se encontraba en condiciones para conducir. Luego de algún tiempo conduciendo, se da cuenta de que se ha extraviado. Da vuelta en una calle y ve un señalamiento para cruzar el puente, el cual le indicaba claramente que su camioneta superaba el peso máximo que soportaba el puente, y haciendo caso omiso de esa señalización, intento cruzarlo sufriendo un accidente.

Carlos sobrevivió al accidente pero fue detenido a causa de manejar ebrio. Allí, una vez más, Dios le da otra oportunidad.

Estando en la estación de policía, su corazón empezó a latir rápidamente y recordando los hechos cometidos, se puso de rodillas y le pidió perdón a Dios por lo que había hecho. En ese momento se le acerca un policía y le pidió que se levantara y le dijo, “Dios te bendiga, ¿Tu sabes lo que has hecho? simplemente tienes que soplar la máquina y te voy a dejar ir”, pero Carlos pensó que no iba ser así.

Carlos, un poco aturdido por el accidente, sale de la estación policial y un amigo le hace ver el milagro.

Él le dijo, “sabes que, Dios ha sido grande y misericordioso contigo. Te permitió regresar a tu casa, sin un rasguño, sin pagar dinero, sin estar en la cárcel”.

Carlos comenzó a llorar y en ese momento comprendió como Dios había cuidado de él y que le estaba dando una nueva oportunidad. Así fue como Carlos con esa oración desesperada, dejó definitivamente su vida entera en las manos de Dios comenzando una nueva etapa junto a su familia.

Carlos reflexiona, “Dios es fiel, justo, misericordioso. Dios ha llenado ese vacío que había en mi corazón. Mi familia es mi corazón. Sin mi familia yo no soy nada, no necesito nada más.  El Señor ha llenado todo eso”.

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Comentarios  

 
0 #1 Mayra Becerril 26-07-2011 13:39
Hola, vi el testimonio de Cralos Lomeli y me dio mucho gusto, sobre todo porque el es mi amigo desde hace más de 20 años y aunque le perdi la pista me alegra mucho el saber que esta bien, y que tiene una familia. Ojala y le pudieran dar mi mensaje y decirle que por acá, es su patria tiene amigos que le estiman. Gracias
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