perdonar-la-infidelidad

¿Crees que sea posible perdonar la infidelidad? Lucila de Medina, en Ecuador, tuvo que hacerse esa pregunta cuando descubrió que su esposo se había involucrado con otra mujer. Su matrimonio tambaleaba, su esperanza estaba casi perdida, pero encontró la respuesta justo a tiempo.

VER MAS...

Luego de cuatro años Funky regresa no solamente con disco nuevo, “Reset” sino con un libro. Disfruta de la entrevista que le realizamos en el Club 700 Hoy.

VER MAS...

mercadosEn nuestra sociedad moderna, los centros comerciales parecen haberse convertido en los lugares preferidos de entretenimiento de las personas. Pero aun así, los mercados se resisten a morir y ofrecen muchas opciones para pasar un buen rato.

VER MAS...

Buscador

Club 700 Hoy en Enlace

perdonar-la-infidelidad

¿Crees que sea posible perdonar la infidelidad? Lucila de Medina, en Ecuador, tuvo que hacerse esa pregunta cuando descubrió que su esposo se había involucrado con otra mujer. Su matrimonio tambaleaba, su esperanza estaba casi perdida, pero encontró la respuesta justo a tiempo.

VER MAS...

Luego de cuatro años Funky regresa no solamente con disco nuevo, “Reset” sino con un libro. Disfruta de la entrevista que le realizamos en el Club 700 Hoy.

VER MAS...

mercadosEn nuestra sociedad moderna, los centros comerciales parecen haberse convertido en los lugares preferidos de entretenimiento de las personas. Pero aun así, los mercados se resisten a morir y ofrecen muchas opciones para pasar un buen rato.

VER MAS...

Luchando por la vida

Valoración de los usuarios: / 31
PobreEl mejor 
historiaComo muchas grandes ciudades del mundo, la Ciudad de México tiene un lado oscuro. Son zonas en donde familias enteras luchan por sobrevivir de aquello que otros desechan y donde tristemente también niños abandonados luchan por conseguir su sustento. Rosilia Guerra era una de estos niños.

Rosilia: Pues, estuvimos viviendo en vía pública. No fue muy fácil nuestra vida porque recuerdo que mis hermanitos comenzaron a andar en la calle. Mis hermanitos tenían mucha hambre, andaban sucios, greñudos. Estábamos llenos de piojos en la cabeza, en el cuerpo. Nos rascábamos. Estábamos todos llagados. Y mi hermanita, la más chiquita, tenía cuatro años.

Pero el instinto por sobrevivir es fuerte y Rosilia fue una luchadora.

Rosilia: Tengo que ayudar a mis hermanitos, y entonces comencé a robar mucho. Y a los 13 años caí en una prisión.

Aunque era menor, Rosilia era encarcelada con prisioneras adultas.

Rosilia: Y cada uno que estaba ahí me enseñó, y entonces yo cuando salí de ahí, pues ya sabía como decimos, atracar a la gente. Me fui y comencé a practicar lo que había aprendido en la prisión.

“Dentro y fuera de prisión” transcurrió la vida de Rosilia. Ella tuvo su primer hijo a los dieciséis años y para cuando tenía veintiocho, ya se había convertido en una ladrona profesional.

Rosilia: Yo, como siempre había carecido de ropa y de vestidos, abría los closets y me medía un vestido y si me quedaba el vestido entonces me llevaba todos los vestidos. Entonces, me medía un zapato, y me llevaba todos los zapatos.

Rosilia se justificaba diciendo que robaba para sus hijos, para darles a ellos las cosas que nunca tuvo.

Rosilia: Pero realmente, mis hijos no necesitaban eso. No necesitaban cosas materiales. Los niños lo que necesitaban es la mamá, el afecto de la mamá.

El afecto maternal fue la única cosa que Rosilia no les podía dar.

Rosilia: Tomé medicamento psiquiátrico, traía el vicio de la droga, me convertí en una alcohólica, y siempre como mujer fui de fracaso en fracaso. Y las caídas en la prisión aumentaron, y caigo a cárcel de mujeres por segunda vez y ahí es cuando se me hace una sentencia de ocho años de prisión. Yo no más estaba pensando: “Hasta aquí llegué y aquí voy a morir. Hasta aquí llegué y aquí voy a morir”.

Rosilia: Y yo iba tan de mala que le digo a mis compañeras, “Estas cuatas ya me tienen hasta el gorro.” Entonces, ya venimos en banda y le digo a la hermana, “¿Qué es lo que usted quiere?”

Mujer Cristiana: Hola. Les quiero presentar a Jesús.

Rosilia: ¿Dónde está? Dónde lo tienes escondido porque no lo vemos.

Mujer Cristiana: Él existe. Él es Espíritu. Él es Verdad.

Rosilia: Si Él existiera no estaríamos aquí. Todas nosotras robamos para mantener a nuestros hijos y todas nos drogamos. Si Dios existiera no estaríamos sufriendo aquí como animales.

Mujer Cristiana: Yo las entiendo, muchachas, pero Él les quiere hacer nuevas criaturas. Les va a cambiar la vida por completo.

Rosilia: “¡No queremos saber nada de tu Dios!”. Entonces la hermana se me quedó mirando y me dijo, “Mira. Déjame orar por ti”.

Rosilia estaba confundida, había vivido toda su vida con el código de ojo por ojo, diente por diente. No obstante, estos cristianos devolvieron amor por su odio. En unas pocas semanas, sin embargo, los cuatro hijos pequeños de Rosilia fueron apartados de ella por los servicios sociales.
Rosilia: Y voy a la oficina del jefe de trabajo social y sin pensarlo yo me le voy encima y comienzo a golpearlo.

Rosilia fue llevada en custodia y encerrada en el Apando, la parte más baja de la prisión, un lugar de espanto y terror.

Rosilia: Estoy presa abajo de la tierra, en el subterráneo. Y entonces, yo le comencé a gritar a Dios, yo le comencé a decir, “Dios, ¿A dónde estás? ¿A dónde estás, Dios? ¿Si tú de veras estás vivo, porque no vienes y me sacas de este lugar, y me salvas de este castigo?” Y en medio de mis gritos, comencé a escuchar una voz que me dijo: “Ya no grites, Dios no está vivo, y si Dios vive, está en el cielo y tú estás aquí sobre la tierra. Dios nunca ha venido a una persona como tu porque tu le has hecho mucho daño a la gente, a la humanidad, a tus hijos. Tú eres una ladrona, tú eres una prostituta, una alcohólica, una drogadicta, una mujer perdida”. Y me dijo, “¡Mátate! Termina contigo, córtate las venas” Y yo le grité y le dije, “¿Con qué?”

Los ojos de Rosilia se posaron en el foco de luz de la celda.

Rosilia: Me estiro hasta alcanzar el foco. Y cuando yo hice mis dos manos para tomar el foco, yo escucho una voz a mis espaldas que me dijo, una voz dulce, una voz serena, con mucha paciencia que me dijo, “No lo hagas.” Entonces, volteo y cuando lo hago en medio de la celda se aparece Jesucristo con todos mis hijos abrazados, como cuando el maestro se va a tomar una foto y tiene a todos los niños, yo caí embrocada en el piso, y solamente decía, “Perdóname Dios, Tú vives, tú estás vivo, Dios.” Le digo a Jesús, “Te entrego mi vida, ¡cámbiame!”. No lo entendí muy bien al instante, lo entendí después, que lo que me había pasado era que Dios me había transformado. Él me había pasado de las tinieblas a su luz admirable.

Rosilia pasó otro año de su sentencia sin incidentes y consiguió la libertad por buena conducta. Su oración más importante fue respondida cuando se reunió con sus hijos y pudo ser la madre que siempre quiso ser. Como creyente de Jesucristo, también paso muchas horas orando, buscando la voluntad de Dios para su vida.
Rosilia: Fue cuando me dijo el Señor, “Quiero una casa hogar”. Entonces yo le dije a Dios: “Dios, no puedo hacer eso, soy tan pobre, no tengo dinero, tengo muchos hijos. Yo no tengo idea cómo traer un niño y mantenerlo y cómo hacer unas grandes cacerolas de comida. No las tengo.”

Sin embargo, eventualmente llegó a la conclusión de que había solo un camino a seguir, la obediencia.

Rosilia: Cuando yo lo entendí, levanté los ojos y le dije, “Aquí estoy. Si en algo te sirve mi vida, aquí estoy.” Entonces el Señor sublimemente me sacó de mi casa y me llevó a una casa que estaba abandonada y donde vivían unos niños. Yo andaba buscando niños bonitos, pero Dios me ponía niños bizcos, niños con defectos físicos y mentales, niños que se convulsionaban en la puerta de los bares, niños que se hacían popo, todos apestosos. Cuando me di cuenta, yo tenía treinta, pero esos treinta se me hacían a mi trescientos porque eran niños con puros problemas sicóticos, esquizofrénicos, retraso mental profundo, síndrome de Down, con convulsiones. Había niños que tenían hasta cuatro o cinco enfermedades en su personita. Entonces era espantoso para mí. Yo no era una persona profesional.

Y así Rosilia, quien se enseñó a si misma a leer en prisión, quien nunca tuvo un hogar cuando niña, ni el amor de sus padres, hoy en día ha establecido y dirige tres hogares que proveen el cuidado básico a aquellas personas que no tienen de quien recibirlo.

Rosilia: Pero yo viví etapas de mi vida también así en las calles, enferma de mis facultades mentales, durmiendo en los basureros, era una niña andrajosa, viviendo en los carros viejos. Y Dios me volteó la tortilla. Ahora me pone, me salvó, me restauró, me cambió, me puso a trabajar con ellos también.

Rosilia: Y yo siempre me paro al frente y les digo a las niñas, “Dios tiene un plan muy especial para ustedes.” Y tú me has de decir, “Hermana ¿es que no ve como estoy desquiciada?” “¿Hermana, no ve como estoy tan deforme?” “¿Hermana, no ve todo el daño?”. Pero le digo, yo estaba peor que tú, loca como tú, peor que tú. Pero en mí se cumplió la palabra que Dios nos recoge del muladar para sentarnos en silla de príncipes. Mira, Dios transformó mi vida y me hizo directora y fundadora de este lugar y de los otros lugares. Tú eres importante para Dios. Y yo espero un milagro en tu vida, y si Dios te sana, Gloria a Dios, y si Dios no te sana, de todos modos te despacho a la Presencia de Dios y allá vamos a tener otro recobro. Y allá va a ser otra vida.

Addthis

Comentarios  

 
0 #9 Eliza Calderon 13-12-2011 09:21
Este testimono lo vi en uno de lo canales cristianos aqui en Guatemala; me ministro bastante y por eso lo busque en internet para volver a verlo. Que bendicion poder ver lo que para el hombre es imposible para Dios no, y que hay cosas mas importantes en la vida que el dinero o la posicion o las cosas materiales. Animo, Dios te bendiga Rosilia
Citar
 
 
0 #8 claudia montoya 09-09-2011 15:57
este testimonio realmente ministrò mi vida, cuan grande y poderoso es nuestro Dios que tocò la vida de rosilia en un solo instante y transformò por completo su corazòn.ese es nuestro Dios. aqui aprendo cuanto debo creer en que Dios puede transformar a aquellas personas que en algùn momento he dudado que pueden ser transformadas por Dios.
Citar
 
 
+1 #7 jose ruiz 02-09-2011 21:35
Es una bendencion ser hijo de rosilia,pero mayormente ser hiho de dios,que en su infinita gracia rescato a mi madre,del seol y hoy podemos dar testimonio como DIOS trasforma vidas al sea la honra y gloria,les invitamos a ver
centroelrecobro .org BENDICIONES
Citar
 
 
+1 #6 priscila ruiz guerra 02-09-2011 20:28
pues le doy gracias a Dios por la vida de mi mama por la usa de gran manera y es un testimonio vivo

Dios Bendiga los comentarios de verdad GRACIAS
Citar
 
 
+2 #5 jokabet ruiz guerra 02-09-2011 19:08
a todos gracias por sus comentarios no es por presumir pero es mi mama y de verdad que si es admirable su vida cada dia le doy gracias aDios por la gran mujer que me dio como madre te amo Dios
Citar
 
 
+1 #4 MARIANA MARTINEZ 01-09-2011 13:55
Tu testimonio impacto mi vida y me ha dado mas animos para seguir trabajando en lo social y en lo espiritual;sabi endo que hay muchos corazones dispuestos a dar su vida por los demás. Fuerzas ánimos Rocilia que papi Dios te recompensara en su tiempo... MUCHAS BENDICIONES!!
Citar
 
 
+2 #3 ricardo chiesa 02-07-2011 12:20
Un excelente testimonio de vida y como es el amor de Dios, que pensando que ya lo tenes todo perdido, en un segundo te cambia la vida y te pone en lo mas alto!
Citar
 
 
+2 #2 Maria Lyrys Florez 27-05-2011 16:43
Querida Rosilia que testimonio tan maravilloso dl mor de Jesus te bendecimos y queremos seguir tu ejemlo que bonito ser humano ERES
Citar
 
 
+2 #1 MARIA RENEE 26-04-2011 12:17
Que ejemplo tan grande del amor de Dios. Que existan muchas Rosilias restauradas por el amor inagotable del Señor.
Rosilia que El Señor te bendiga siempre.
Un fuerte abrazo.
MARIA RENEE
Citar
 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar