perdonar-la-infidelidad

¿Crees que sea posible perdonar la infidelidad? Lucila de Medina, en Ecuador, tuvo que hacerse esa pregunta cuando descubrió que su esposo se había involucrado con otra mujer. Su matrimonio tambaleaba, su esperanza estaba casi perdida, pero encontró la respuesta justo a tiempo.

VER MAS...

Luego de cuatro años Funky regresa no solamente con disco nuevo, “Reset” sino con un libro. Disfruta de la entrevista que le realizamos en el Club 700 Hoy.

VER MAS...

mercadosEn nuestra sociedad moderna, los centros comerciales parecen haberse convertido en los lugares preferidos de entretenimiento de las personas. Pero aun así, los mercados se resisten a morir y ofrecen muchas opciones para pasar un buen rato.

VER MAS...

Buscador

Club 700 Hoy en Enlace

perdonar-la-infidelidad

¿Crees que sea posible perdonar la infidelidad? Lucila de Medina, en Ecuador, tuvo que hacerse esa pregunta cuando descubrió que su esposo se había involucrado con otra mujer. Su matrimonio tambaleaba, su esperanza estaba casi perdida, pero encontró la respuesta justo a tiempo.

VER MAS...

Luego de cuatro años Funky regresa no solamente con disco nuevo, “Reset” sino con un libro. Disfruta de la entrevista que le realizamos en el Club 700 Hoy.

VER MAS...

mercadosEn nuestra sociedad moderna, los centros comerciales parecen haberse convertido en los lugares preferidos de entretenimiento de las personas. Pero aun así, los mercados se resisten a morir y ofrecen muchas opciones para pasar un buen rato.

VER MAS...

Ganas de vivir

Valoración de los usuarios: / 38
PobreEl mejor 
historiaEn una familia compuesta por su papá, mamá y cinco hermanos creció Natalia Peralez Di Rosa.

La relación con su padre era muy buena, casi siempre estaba con él, incluso pasaba tiempo en el negocio familiar.

Por lo general antes de que sus hermanos y ella se fueran a dormir, pasaban un rato con su papá.

Pero un día Natalia se duerme antes de que su padre llegue a su casa y no pudo darle el beso de todos las noches.

“A la mañana que me desperté y a él lo habían asaltado, nos dijeron que le habían pegado un tiro pero que le había rosado la pierna o algo por el estilo entonces en realidad, lo que nosotros pensábamos era, bueno, en cualquier momento vuelve vendada la pierna”.

Pero no fue así, en ese momento Natalia sintió que su mundo se vino abajo, “tuve una sensación muy rara, como una angustia me llenaba en ese momento y no podía reaccionar”.

Natalia fue la única en su familia que no fue al velorio de su papá, no quería enfrentar la realidad de verlo muerto.

En los días siguientes, el recuerdo y el dolor eran la conversación constante de la familia.

“Yo recuerdo que la noche anterior no lo había saludado, entonces en ese momento  me cayó un peso encima, yo sentí que mi papá no sabía que yo lo amaba y se había ido, ya no tenia oportunidad de decírselo, para mi fue una carga que me costo llevar. Mi mamá entró en un shock emocional por casi un año que por momentos nos conocía, por momentos no nos conocía. Era muy difícil para un nene de 7, 8 años que se le había muerto el padre y encima te acercas a tu mamá y te diga ¿quién sos?

Toda esta vivencia hizo de Natalia una niña sin expectativas

Habían dos situaciones que la atormentaban, una era la posibilidad de que su mamá muriera en cualquier momento y la otra que sentía que ella iba a morir joven, por eso hizo que no soñara con un futuro.

Luego de dos años la mamá de Natalia se vuelve a casar.

“Esta persona es muy buena y fue muy buena con nosotros y nunca vino a cumplir el rol de padre pero si era un hombre en la familia, pero para mi fue muy difícil porque yo empecé a querer a esta persona, entonces había un conflicto en mi”.

Toda la familia intentaba ser feliz pero Natalia seguía con sus conflictos hasta que a sus 16 años la invitan a un campamento.

“Yo pensé que íbamos a jugar, a pasar el tiempo y demás pero en el campamento hablaron de Dios y como El podía sacar el dolor de tu corazón y transformarlo en sueños, en alegrías”.

La oración que Natalia hizo en ese momento fue: “Señor te pido que te lleves todo mi dolor, te pido que te lleves todas mis angustias, que vos llenes todos mis vacíos. Señor ya no quiero más esto, quiero ser una persona normal, quiero poder soñar, quiero poder tener un futuro”.

Cuando Natalia volvió del campamento, su sonrisa demostró el cambio en su interior.

“Mis pensamientos acerca de la vida cambiaron de tal manera que pude volver a soñar, ya no volví a sentir que me iba a morir joven, cada vez tengo más ganas de vivir, cada vez hago más cosas, mis pensamientos cambiaron a tal punto que después me casé, ahora estoy esperando un hijo y tengo más expectativas sobre la vida, sobre lo que Dios me puede dar. Dios para mi es las ganas de vivir.

Addthis

Comentarios  

 
0 #2 Margarita Chulde 21-08-2011 09:28
Me identifique de alguna manera con el dolor que atraveso Natalia. El abandono que siente una pequena a la ausencia del padre y el abandono emocional de una mama en angustia solo lo puede mitigar el conocer a Dios como Padre. Jesucristo es la Respuesta a nuestro dolor humano y destino eterno.
Citar
 
 
0 #1 ricardo chiesa 16-08-2011 07:01
Te felicito Natalia, pudiste vencer con esta carga que llevabas por tiempo.... y ahora luchaste por la vida y estas dando vida!!!! Dios ama la familia y quedate segura que esta contigo en todo momento!!!
Dios te bendiga y fuerzas
Citar
 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar