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Superando la desilusión

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Cuando nació su hija, ella fue aún más feliz porque los ambos la deseaban. Pero en ese proceso, su esposo cayó en drogas y eso solo generó una desilusión total. Su esposo hundido en el vicio vendió todas sus posesiones materiales y así fue como doña Elsa y su hija quedaron abandonadas en la calle. Todo lo que tenían cupo en cuatro bolsas plásticas.

Entonces, doña Elsa y su hija se refugiaron en una humilde casita que le prestaron, a la orilla de un río que amenaza con desbordarse con cada aguacero. Para ganarse la vida, ella trabajaba como empleada doméstica a cambio de un sueldo mínimo, pero eso no era suficiente, hasta el día que doña Elsa tuvo que pedir a un vecino para comprar un bollo de pan. Doña Elsa había tocado fondo. Su desesperación iba en aumento hasta que encontró una esperanza.

Encontró a una amiga cristiana, a quien le pidió ayuda de consejería, y ella le recomendó el Club 700. Elsa y su hija encontraron consuelo en la palabra de Dios, y algo más; una oportunidad para recibir un curso de repostería patrocinado por el Club 700 y CBN en Costa Rica, así rápidamente aprendió una forma de ganarse la vida.

Desde entonces, doña Elsa prepara a diario repostería para ir a venderla junto a su hija. Y hoy, no son las mismas que un día salieron a la calle, solas con hambre y unas bolsas plásticas. Ahora hay todo un futuro lleno de esperanza y felicidad.

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Comentarios  

 
0 #3 ricardo ramirez 08-02-2010 11:50
bendiciones me gustaria recibir esos talleres en mi iglesia en la republica de el salvador en el departamento de santa ana .
pues concidero que ayudarian mucho ami comunidad e iglesia
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0 #2 Sebastiana Jiménez 14-01-2010 23:40
Grandioso Que Dios la siga bendiciendo a ella y a su hijita.
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0 #1 Roy 05-11-2009 15:12
Increíble como algo tan simple cambia la vida de una persona.
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